viernes, 21 de agosto de 2015

Reseña: Offside

Publicado por iButterfly en 11:38 p. m.
Título: Offside
Autora: Shay Savage
Páginas: 494

Crepúsculo. Esa palabra es perfecta para describir este libro porque al parecer fue una fanfiction… eso explicaría absolutamente todas las similitudes tales como que el padre de la coprotagonista es sheriff o que el padre del protagonista es médico entre muchos otros detalles que nosotros como lectores vamos a ir descubriendo a media que avance el libro.

Thomas es el capitán del equipo de soccer de su escuela, su padre es el alcalde de la ciudad y tiene mucho poder así que como buen playboy Thomas abusa de ese poder también y gracias a eso tiene absolutamente todo dominado. Es el típico chico abusivo, que tiene a todas las mujeres en fila y que todo el mundo ama. Pero no todo es lo que parece. 


Tiene su mente enfocada en una sola cosa: entrar al equipo de fútbol más importante del mundo. Pero él guarda algunos secretos que harían que cambien la reputación tanto de su padre como la de él, uno de ellos es que desde la muerte de su madre, él ha desarrollado esta mente fotográfica que hace que nunca olvide nada de nada. Puede recordar sin ningún problema las exactas palabras de una conversación que tuvo hace cinco años y por esa misma razón tiene este pequeño trastorno obsesivo compulsivo por el orden. Si alguien mueve algo en su cuarto les aseguro que ni siquiera podrá dormir en esa habitación o se volverá loco.

Offside es una novela contemporánea como cualquier otra, o al menos eso pensaba al principio. El libro en sí es bastante gordo comparado a la mayoría de libros de ese género por lo que al principio se me hacía un poco pesado. La autora supo mantener el ritmo y supo cuándo darle giros pequeños a la historia pero aún así mi mente ya está acostumbrada a libros más delgados.

Soy de esas personas que cuando lee un libro se pone a investigar absolutamente todo sobre él, por lo que un día terminé en la página de la escritora y empecé a leer todo sobre ella. En la página decía que a ella le encantaba dar giros inesperados a sus libros causando en muchas ocasiones muchos sentimientos diferentes entre sus fans, como decepción, tristeza, rabia, entre otros. Sin embargo,  lo que ella buscaba era hacerles sentir algo, cualquier cosa, así sea esos terribles sentimientos.

Cuando lo leí no lo creí, es decir ya había leído ¾ partes del libro y la historia era la típica. El chico tiene a la chica pero hay obstáculos en su relación por lo que él debe hacer lo mejor y pues lo normal sería que superaran todos los obstáculos y terminaran bien ¿o no? En este punto me decepcioné un poco y abandoné la lectura por unos días. No había tenido esos giros tan impresionantes que la autora promete con sus obras.

No retomé la lectura porque el tiempo no me alcanzaba y cuando quedaba un pequeño espacio, mi mente me decía que no lo llenara leyendo ese libro que no avanzaba en cierto modo.

Un día era tanto el aburrimiento que me dije a mí misma “vamos, ya avanzaste mucho, ahora termínalo” y así lo hice. ¿Me creerán si les digo que sólo a unas páginas de donde lo abandoné explotó la bomba? Así como cuando no vas un día a clase y ese día va Obama, así.

¡Oh por los dioses! Qué cosa tan impresionante. En la historia pasa una cosa que hará que la historia de un giro de 180° y después de esa cosa que pasa ocurrirán más cosas y así ¿me entienden? Lo siento si no lo hacen, es mi momento fangirl. Es como si todo el tiempo hubiera estado en una montaña rusa, subiendo y subiendo hasta que ¡BAM! Caía y caía y no había final.

Si la autora quería hacerme sentir algo definitivamente lo hizo, es decir, las cosas pasaron tan rápido que mis emociones se hicieron bolita y luego se juntaron todas y sólo exploté. Soy una llorona, pero ¡por favor! Creo que ha sido una de las pocas novelas que me ha hecho llorar de esa manera, no la primera, pero han sido pocas. Mis ojos no se despegaban de las páginas y aún así lloraba y lloraba
hasta que miré el reloj y sin exagerar habían pasado dos horas. Me miré en el espejo y parecía un globo.

Luego llegue a un punto en donde la montaña rusa ya estaba empezando a llegar al final y todo era más calmado, así que me tomé un respiro. Continué con la lectura unas horas después y cuando finalizó me senté un momento a reflexionar.

Me sorprendió mucho darme cuenta cuánto habían cambiado todos los personajes desde ese giro hasta el final. Sobretodo Thomas, él era una persona completamente diferente, parecía que había estado leyendo otro libro y no Offside por lo que estaba algo abrumada.

La coprotagonista, por el contrario paso de caerme bien a un “ay por favor, really?” Al principio tenía una personalidad fuerte y me encantaba eso y aunque a veces sentía que se quedaba estancada y me hacía odiarla, nada superará la última parte. Se volvió toda melosa y coqueta y ¡ella no era así! No sé, siempre tengo problemas con los personajes femeninos. Levanten sus manos si a ustedes también les pasa.

Tengo que decir que algo que no me gustó es que cuando empezó la calma, el tiempo iba pasando muy rápido. La autora pasaba del presente a seis meses después, luego un par de años, luego 7 años y yo en mi mente pensaba ¿Por qué hace eso? Fue con mucha calma durante todo el libro y termina dando saltos en el tiempo como si fuera dueña de un giratiempo o algo.

Me encantó que los personajes fueran lo suficientemente reales. ¿Reales en qué sentido? Que tuvieran manías y costumbres que los hacían personas. Por ejemplo, el padre de la coprotagonista fuma en momentos de tensión, Thomas se pasa la mano por el cabello cuando está incómodo, Nicole, la protagonista, o también conocida como Rumpel se muerde mucho el labio; son esas las cosas que hacen a un personaje real y me encantó que ellos lo fueran.

Los finales de capítulo se fueron convirtiendo en mis partes favoritas porque Thomas nos regalaba una frase de Shakespeare y hacía una pequeña reflexión para luego preguntarse qué iba a pasar ahora. Ese detalle me enamoró poco a poco.

Es un libro para mayores de 18 años ya que tiene un lenguaje muy fuerte y escenas eróticas con mucha charla sucia, pero vale la pena leerlo. Se van a sorprender mucho, yo no lo hice (excepto en la parte de la gran bomba y otra cosita que pasa más adelante, esa escena si me shockeó muchísimo). He aprendido a tomar pequeños detalles que tal vez puedan significar algo grande en el futuro, pero no me arrepiento de las emociones que sentí. Sorprenderme a mí misma con una mano en mi boca tratando de ahogar el llanto… wow.

Aunque el final no fue el mejor de todos, cierra muy bien toda la historia así que si lo leen no les dejará ninguna pregunta ni duda. Espero que le den una oportunidad porque a pesar de que es una novela contemporánea los puede hacer pensar sobre muchas cosas y sobretodo, les va a hacer sentir algo que al fin y al cabo es lo más importante.  Si lo hacen, regresen aquí y fangirleen conmigo.


Pd: Siento mi fangirleo intenso.


No pude dejar de evocar imágenes de Julio César y escuchar las palabras de Shakespeare a través de sus líneas: "Los hombres en algún momento son dueños de sus destinos: la culpa, querido Bruto, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismo".


Besos, iButterfly.
Los espero en mi blog.

3 comentarios:

Marie Blue on 8/21/2015 11:45 p. m. dijo...

Crepúsculo esta en la sopa, siento que me persigue...Pero con tu reseña, creo que lo retomare, por ahora seguiré fangirleando con Warner Y Kenji!
Saludos y gran reseña!
xoxo

Tamara López on 8/22/2015 5:23 a. m. dijo...

Pues no sabía que era un fanfic de Crepúsculo, pero me llama la atención.
Un beso ^^

~·Essmee~· on 8/22/2015 6:56 a. m. dijo...

¡Holaaaaa¡ bien...no me juzgues pero yo nunca leí crepúsculo -No me mires haci XD- mmm me llama bastante la atención, pero es que odio llorar con los libros ...entonces no se, por cierto, amo tus momentos intentos de fangirl le dan un toque de humor a la entrada que atrapa.
¡Besos¡

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